“Un profesor que enseñe al margen de Internet no tiene futuro”.
La frase, contundente y polémica a la vez, pertenece a José Lozano Galera, presidente la asociación de E-Learning Aefol, con sede en Barcelona.
El desafío, según este experto, es diseñar un presente y futuro donde la educación explote al máximo las nuevas tecnologías (IT), para el desarrollo de carreras universitarias, cursos y la capacitación dentro de las empresas. Lozano, quien disertó en el último Congreso de E-Learning & E-Training para empresas organizado por el Cluster Kairós en Córdoba desde el 18 al 20 de mayo, forma parte del equipo de la Universidad Oberta de Catalunya, primer centro de E-learning español que nació en 1995. De su experiencia en ese campo, se creó Aefol, una entidad sin fines de lucro que busca difundir los alcances de este sistema educativo basado en el uso de las tecnologías, y eso incluye a Internet. Hay una razón muy poderosa: en España, el 20,5 por ciento de la demanda de uso de Internet es con fines educativos.
Actualmente, se llama E-learning a todo programa educativo que implique la transmisión de contenidos utilizando audio, video, CD, DVD, redes satelitales, televisión interactiva, Internet, extranets e intranets, entre otros medios. Se puede aplicar a la enseñanza de casi cualquier disciplina y/o ciencia, sin limitaciones de tiempo o distancia.
Para Lozano, una plataforma de este tipo se conforma de tres elementos fundamentales: “Lo llamo el triángulo del E-learning, incluye a la tecnología –el campus virtual–; los contenidos, y los servicios, es decir los profesores”.
El único requisito hasta el momento es tener una computadora y una conexión a Internet, ya que el costo de matriculación es el mismo, y los títulos son homologables |