Esta mañana se ha celebrado el desayuno de la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN) en el Hotel Velázquez de Madrid. En esta ocasión ha sido la EEN, Escuela Europea de Negocios, la organizadora del evento.
El invitado ha sido Enrique Alcat, profesional de la comunicación experto en gestión de crisis, miembro de DIRCOM y miembro del claustro de profesores del master en comunicación corporativa de la EEN. El tema a tratar durante la mañana ha sido la comunicación y gestión de crisis por parte de las empresas e instituciones en España y el hilo conductor del desayuno su último libro titulado: “Seis recetas para superar la crisis (y sus diez ingredientes básicos)”.
Al modo de una comida, Alcat disecciona en tono informal las claves principales que conforman el almuerzo anticrisis: el aperitivo, las recetas, el postre, la factura y la propia. La crisis siempre es un sinómino de problemas, pero la propia palabra, como acrónimo, contiene las soluciones para escapar de ella: Confianza, Responsabilidad, Iniciativa, Seguridad, Inteligencia y Serenidad. Seis recetas para superar la crisis, que cuenta con el beneplácito y la aprobación de algunos de los cocineros más afamados de España, como Arzak, Berasategui o Santamaría, es una lectura informal y amena que trata de convencer al lector del potencial que la actitud tiene ante las dificultades. (Fuente: El Mundo 28/06/2009. pág. 17)
Comentaba Enrique Alcat que el 95% de las empresas viven un suceso que puede dañar su reputación. La mejor solución de una crisis en comunicación es la prevención, la posesión de un adecuado manual de crisis en sus futuras empresas y la correcta preparación de sus directivos (aunque crean que nunca les puede pasar nada) hará que si algo falla la solución esté a su alcance antes de que todo vaya a peor. La comunicación corporativa NO es un gasto en ningún caso, es una inversión. Una buena inversión y más aún en estos momentos difíciles por lo que estamos pasando. Es triste pensar que las empresas norteamericanas, a pesar de la crisis, están aumentando sus presupuestos en comunicación y, en cambio en España, estamos haciendo lo contrario.



