¿Es necesaria una nueva forma de organización del trabajo? (1)
La globalización implica en términos generales que existe cada vez más un mayor grado de interdependencia entre las diferentes regiones y países del mundo, en particular en las áreas de relaciones comerciales, financieras y de comunicación. En la globalización se están dando importantes elementos nunca antes vistos de comunicación económica entre naciones mediante novedosos procesos tecnológicos que permiten la interacción de instituciones, gobiernos, entidades y personas alrededor del mundo. Los sistemas de comunicación global están teniendo una creciente importancia, a través de estos procesos, las naciones, grupos sociales y personas están interactuando de manera más fluida tanto dentro como de los estados como entre ellos.
La transformación que la innovación tecnología supone tanto en la estructura social como empresarial afecta todos los ámbitos de nuestra sociedad. Esta innovación genera nuevas relaciones entre Estados, afecta los servicios públicos de interés general, las relaciones de las Administraciones Públicas, las relaciones entre compañías y empresas. Esta situación está creando un nuevo escenario para las transacciones económicas, la utilización de los recursos productivos, de equipo, intercambio de productos y la presencia de los “mecanismos monetarios virtuales.
Algunos autores llegan a calificar este desarrollo tecnológico como “tercera revolución industrial” (Férnandez Esteban M.L), comparable a las otras dos que ya transformaron la Humanidad. Toda revolución tecnológica ha supuesto, en el pasado, una profunda reorganización de la economía y de la sociedad. A este nuevo contexto debemos unir la situación de desempleo y crisis en la que estamos inmersos. El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, ha manifestado sobre el mercado laboral: “es una situación catastrófica”, que no se revertirá con “las recetas de siempre”, insistiendo en “la necesidad de cambiar nuestra forma de pensar”. Surge de esa manera la necesidad de analizar la metamorfosis del trabajo y el empleo, como así también las inéditas instituciones que requiere la nueva economía global, además de las respuestas políticas que deben estudiarse frente a las transformaciones en curso y a sus consecuencias sobre el trabajo.
A diferencia de las innovaciones tecnológicas del siglo pasado, que favorecieron la integración de los sistemas de producción y la característica relación laboral propia de las fábricas, las innovaciones actuales tienden a un sistema más fragmentado del trabajo. Los cambios tecnológicos están llevando a las relaciones laborales asalariadas hacia una nueva psicología laboral contractual, diferente a aquella que acompañó a los contratos de trabajo en la época de la industria fabril. Estos cambios no se producen sólo en los trabajadores también en los empreasarios, que se ven obligados a abandonar las antiguas organizaciones burocráticas frente a las nuevas y mayores oportunidades de utilizar las nuevas tecnologías. Las TIC facilitan la dispersión geográfica del trabajo y la provisión continua de funciones de información y de servicio que, a su vez, permiten que surgan nuevos métodos de organización del trabajo. Éstos tienen en común el manejo de información y una ruptura de esquemas tradicionales temporales (tiempo parcial, tiempo compartido, horario flexible) y de esquemas espaciales (trabajo a distancia, trabajo en casa).
Así, aparecen nuevas formas de trabajo como EL TELETRABAJO. La definición teórica del teletrabajo es aquel trabajo que se ejerce fuera de los lugares o sitio donde el resultado del este trabajo se espera, mediante herramientas informáticas y/o la tecnologías de la comunicación. La OIT (Organización Internacional del Trabajo) define el teletrabajo como la forma de trabajo efectuada en lugar distante de la oficina y/o centro de producción, que permita la separación física y que implique el uso de una nueva tecnología facilitadora de la comunicación. En Europa se usa el término “telework”, y es definida como una actividad económica que puede desarrollar y crear oportunidades en las áreas rurales o lugares con problemas económicos. En los Estados Unidos se usa la expresión “telecommuting ” suponiendo la posibilidad de trabajar en casa durante el horario comercial regular. Telecommuters son las personas que trabajan en sus residencias, donde tienen ordenadores conectados con las empresas. Sería una forma de trabajo a distancia.
Las definiciones anteriores nos permiten establecer las principales características del teletrabajo:
La realización del trabajo en base al uso de nuevas tecnologías, especialmente relacionadas con las áreas de comunicación e informática y de las herramientas relacionadas como por ejemplo, teléfono, telex, fax, ordenador personal, etc. La relación entre el trabajador y el empresario pasa a ser realizado mediante el uso de la telecomunicación, a través de internet, teléfono, correo electrónico, la teleconferencia, no siendo necesario un contacto personal directo entre el trabajador y el empresario.
La prestación de servicios ocurre a distancia de los centros de producción, pudiendo ocurrir en el domicilio del trabajador, o en cualquier otro lugar.
Profesora del área de Aspectos Legales de la EEN




