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Internet, transparencia y derecho al olvido

Internet está revolucionando nuestras vidas, provocando grandes cambios económicos, políticos y sociales. La velocidad y facilidad a la que fluye la información está siendo clave para avanzar hacia el futuro y, aunque algunos lo nieguen y no vean más allá, está haciendo de este mundo un sitio mejor, más transparente. Ya había escrito sobre el miedo que algunos le tienen a las redes sociales, propio de regímenes autoritarios, pero ya no solo este tipo de regímenes está poniendo coto a Internet. El poder se está dando cuenta que Internet y los social media están fuera de su control y eso hace que intenten controlarlo vía leyes. Ejemplos tenemos varios y recientes, como querer censurar las redes sociales para que no se expresen opiniones incómodas en ellas u obligar a los buscadores a censurar información, poniendo como excusa el derecho al olvido.

Desde hace unos días, el Tribunal de Justicia de la UE permite a los 28 países miembros exigir a los buscadores y a otros controladores de contenidos, como las plataformas de redes sociales, que eliminen los enlaces a páginas que no sirvan al interés público. La posibilidad de borrar enlaces inconvenientes sobre el pasado es necesaria para proteger la privacidad y el mal definido derecho al olvido. Esta sentencia no sorprende ya que, por norma general, los tribunales europeos fallan a favor del derecho a la privacidad frente a la libertad de expresión, a diferencia de EEUU.

A partir de ahora, los ciudadanos tenemos derecho a purgar de la red la información personal que consideremos inconveniente. El tribunal ha hecho una excepción a favor de interés público, que probablemente se aplicaría a figuras públicas como políticos y celebridades. Pero ya ha habido casos en los que esto no ha funcionado. Google, que ya controla muy de cerca los resultados de búsqueda para cumplir leyes locales, se verá obligado a limpiar sus búsquedas, tendrá que equilibrar la privacidad personal y el interés público caso por caso, sin unas pautas claras, lo que supondrá muchos gastos adicionales (alguien tiene que encargarse de eso) y estará expuesta a multas por no proteger adecuadamente la privacidad. Esto alentará a Google y otros buscadores a decantarse por la censura.

Derecho al olvido

La compañía californiana ya se ha mostrado preocupada y totalmente en contra de la justicia europea. Es lógico. Pero tampoco podemos estar muy satisfechos los ciudadanos. Aunque nos otorgan ese derecho, a partir de ahora tendremos un Internet más opaco, menos transparente, donde se censuraran muchos datos que hasta ahora estaban a la luz. Toda información que atente contra algún derecho y/o sea ilegal debería poder eliminarse, al igual que no se puede calumniar ni difamar en la vida real, no se puede hacer apología del terrorismo o no se puede alterar el orden público. Pero de ahí a exigir a un buscador que elimine enlaces, a que no haga lo que hace un buscador que es buscar… es absurdo. La información sigue ahí, lo que no está es el enlace, pero no se elimina el contenido. Quizás habría que ir a por la fuente de esa información, que es dónde se está violando el derecho al olvido, no a por una plataforma de búsqueda. Y lo más sorprendente es que a un periódico no el afecta esta ley, por lo que puede mostrar esa información que Google no podría. Libertad de expresión sí, pero controlada…

No sé que motivos han llevado al TJUE a aplicar esta sentencia, pero va en contra del desarrollo de Internet, de la transparencia y del progreso. Económicamente no es una buena decisión por los costes que puede producir las empresas (no encontrar datos que antes sí se encontraban…), además de crear más burocracia, más lentitud y más opacidad. Parece que hasta las democracias intentan ponerle freno a nuestras libertades, haciéndose valer de derechos como el derecho al olvido para hacernos creer que nos protegen, cuando en realidad parece que protegen otros intereses.

Rubén Martín

Rubén Martín

Post escrito por Rubén MartínOnline Marketing Manager Freelance, responsable de marketing en LechazoCharro.es, profesor de Personal Branding y MBA por la EEN Business School.

4 Comentarios

  1. Flor Arroyo

    La verdad, este artículo da mucho que pensar.
    Es un mal endémico de los tiempos que corren, intentar atajar el problema en el punto siguiente a aquel en el que se produce, no en su origen.
    Pero esto es general. Exigimos mas vigilancia en las calles para evitar accciones delictivas o vandalismo. ¿No debríamos esxigir una mayor educación en general, mayos conciencia, implantación y recuperación de valores?
    Que todos seamos conscinetes de lo que está bien y mal por nuestra propia educación personal, es una política preventiva inmejorable, y no tendríamos después que recurrir a estas “medidas de contención” que no son más que parches para no enfrentarnos al verdadero problema.

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    1. Rubén Martín

      Estoy de acuerdo contigo, Flor. Una mejor educación evitaría este y muchos otros problemas que tenemos en nuestra sociedad. Es dónde realmente reside el problema. Internet y las redes sociales no hacen más que amplificar y comunicar de forma más potente tanto lo bueno como lo malo.

      Antes las opiniones y comentarios quedaban en círculos más cerrados pero ahora, al publicarlo en las redes sociales o en un blog, quedan a la vista de toda la red. Creo hay gente que aún no comprende lo que es Internet y no sabe hasta que punto puede afectar lo que publican. A otros sencillamente les falta educación y valores y antes no podían mostrar esas carencias más que en los bares o en los campos de fútbol y ahora las muestran a todo el mundo.

      Ponerle coto a las redes sociales, a Google o a quién sea no va a hacer que eso desaparezca. Seguirá estando ahí. Pero para algunos quizás es mejor tapar el problema, ponerle un parche y dar otra patada hacia adelante en vez de atajar el problema de raíz.

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  2. olga martinez

    Pienso EDUCAR a toda la población con programas de motivación y aclaratoria nos beneficiaria, comenzando desde el núcleo familiar.

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  3. JOSE IGNACIO GELABERT ORTIZ

    La reputación online es un tema muy complicado en esta nueva era digital, hace poco en España saltó la polémica del caso de un chaval que agredió a un chica y debido a que se mencionó tanto su nombre por los medios de comunicación, los expertos en branding le recomendaron que cambiara su nombre porque sino iba a ser imposible que lo contrataran en cualquier empleo

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