El sector agroalimentario, ¿clave en la economía española?

El sector agroalimentario, ¿clave en la economía española?

Sigo muy de cerca lo que ocurre en el sector agroalimentario, primero porque me encanta y, segundo, porque en mi actividad profesional siempre he estado ligado de una u otra manera. Hace unos días el ministro Arias Cañete decía que “el sector agroalimentario es uno de los mejores activos de la Marca España”. Yo estoy de acuerdo con él y seguro que puede ser clave en la economía de nuestro país como uno de los motores que nos ayude a salir de la crisis.

En un país en el que no tenemos petróleo y somos limitados en recursos dada nuestra pequeña extensión, es fundamental orientar al país a sacar el mayor fruto de nuestras tierras y capacidades. España siempre ha estado ligada al sector alimentario (fuimos el “Granero de Europa” en una época) y hemos producido una amplia variedad de productos que, quizás, hasta ahora no hemos sabido vender. Al menos no al nivel de nuestros competidores (Francia, Italia, etc.).

España es un excelente productor de vino, una de nuestras principales exportaciones. No en vano vemos día sí y día también como los españoles estamos intentado conquistar el mercado chino. El vino español es de gran calidad y no tiene nada que envidiar a los franceses, italianos, etc. Nuestras exportaciones crecen anualmente y el vino español empieza a ser reconocido más fuera que dentro (dónde baja el consumo, quizás por la crisis).

Marca EspañaPero no sólo se puede hablar de vino. El jamón ibérico ha sido un estandarte de la agroalimentación española. Quizás demasiado centrado en vender aquí en época de bonanza y descuidando la exportación. La internacionalización de las empresas chacineras es clave para la supervivencia de la industria ya que España no compra tanto jamón como antes, y menos al precio que se debería comprar.

Y puedo mencionar otros productos que son y serán clave en nuestro país: aceite de oliva (el oro líquido), la gran variedad de quesos de calidad que producimos, el marisco gallego, las hortalizas murcianas o las naranjas de Valencia. Y si miro alrededor, en mi entorno cercano, encontramos productos como las terneras Avileñas o Moruchas, el Lechazo de Castilla y León, la morcilla de Burgos…

Seguro que me dejo muchos fantásticos productos pero ya con los que he mencionado creo que son suficientes para mirar a futuro con optimismo si sabemos venderlos fuera de nuestras fronteras. España tiene mercado, pero es pequeño. Y algunos dirán que son productos que no generan tanto valor como la tecnología o la energía pero son fuente de muchos puestos de trabajo y riqueza. Bien orientados hacia la producción de calidad (con marca propia), la internacionalización, la innovación y abrazando la tecnología, los productos agroalimentarios tienen un gran futuro por delante.

Post escrito por Rubén Martín, Social Media Manager y MBA por la Escuela Europea de Negocios.

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