El liderazgo de Obama en su “Final State of the Union Address” (Debate del estado de la Unión) - Blog de EEN.edu

El liderazgo de Obama en su “Final State of the Union Address” (Debate del estado de la Unión)

Liderazgo en USA

En nuestra foto de portada, el presidente Obama en su discurso del pasado martes 12 de enero en el “debate del estado de la Unión”, su octavo y seguramente última rendición de cuentas ante el Congreso de los Estados Unidos. Y justamente dada su trascendencia, no sólo para la política interior de su país, sino para toda la política y economía internacional dado el liderazgo que la primera potencia del mundo mantiene en casi todos los ámbitos: económico, militar, política exterior, investigación científica, innovación tecnológica, medicina, biotecnología, viajes interestelares a los confines del universo, etc.

De ahí, que si bien a un presidente que habita en la “Casa Blanca” se le supone que es el primer líder político mundial, su ponencia en el Congreso es esperada también con interés en todos los círculos políticos y económicos del mundo entero. Qué cosas nuevas va a anunciar, porque sus decisiones tienen consecuencias en el resto de países, basta ver el comportamiento de las tasas de interés fijadas por los Bancos Centrales del orbe, teniendo como referencia clara lo que la FED (Reserva Federal) hace con los tipos.

Desde esta tribuna de la EEN, hemos sostenido durante estos 3 años y medio de contribución doctrinaria, que el liderazgo efectivo es aquel que tiene impacto en mucha gente dentro y fuera de una organización. Por consiguiente, cuando este liderazgo es ejercido en el plano político, la influencia que tiene es muchísimo mayor, porque se habla de la población entera del país en consideración. Pero en el caso del presidente Obama su mensaje tiene un alcance y trascendencia universal, por las derivaciones en la política y economía de terceros países e incluso, en el bloque político-económico más importante del mundo como es la Unión Europea.

Obama centra su eslogan político frente a los congresistas, en que “The Choice is up to us” (La elección depende de nosotros), en referencia clara a cuáles deben ser las principales preocupaciones de un gobierno, que como bien él ha dejado claro en su discurso, es una “carga” (una gran responsabilidad) al que le toque presidir el gobierno en el futuro y también los congresistas que conformen esa cámara de representantes, independientemente de las mayorías republicanas o demócratas que históricamente se van alternando en el poder.

Porque el líder que se precie, tiene que anteponer ante cualquier interés personal, el general de una nación. Esto nos lleva a las dudas que con frecuencia se presentan en nuestro panorama político local de España, en que no parece que este eje principal del liderazgo sea el que regule el comportamiento de los líderes. Y esto Obama lo dejó totalmente claro. Porque cuando insiste en que “la elección depende de nosotros” le dota a la afirmación de un sentido totalmente práctico y plausible, como inmediatamente después de dar el mensaje, pasa a explicar los ejes principales en los que se sustenta, que son cuatro. Obama se detiene, como es habitual en su oratoria, señalando “cuatro cuestiones básicas que son independientes de quién sea el presidente que presida el gobierno o de quién sea la mayoría del Congreso”.

Damos a continuación sus frases textuales para analizarlas seguidamente, ya que en su discurso, con sus gestos y cambios en el tono de voz (habituales en sus dotes de magnífico orador) las dice como si fueran reflexiones muy personales (más allá de su gobierno) y dadas en una reunión en la intimidad. Esta es la fuerza del líder, su carisma y carácter, que como en el caso de Obama, a pesar de estar rodeado por 435 congresistas y autoridades e invitados especiales, pareciera que no es un discurso, sino una conversación individual con cada una de las personas presentes. Logra ese “punch” de llegada como pocos líderes.

Sus reflexiones (los ejes centrales a atender en el futuro)

  1. “Cómo hacemos para darle una oportunidad y seguridad a cada persona en esta nueva economía”.
  2. “Cómo haremos para que la tecnología “trabaje para nosotros” y no en nuestra contra, especialmente cuando sirve a la resolución de problemas urgentes como el cambio climático”.
  3. “Cómo mantener Estados Unidos seguro y al mismo tiempo liderar el mundo sin convertirnos en un policía”.
  4. “Cómo podemos hacer para que nuestras políticas reflejen lo mejor de nosotros y no lo peor”.

Estas afirmaciones diríamos que, sin temor a exagerar en lo más mínimo, se convertirán en valores axiomáticos de la política interior y exterior norteamericana en los próximos años. Abren el camino. Obama, como hemos dicho en un artículo “el líder del Tao o el que abre el camino”, está haciendo ver a sus 500 contertulios y a millones de ciudadanos de manera clara, cuál es el escenario en que los Estados Unidos tienen que jugar en los próximos veinte años. Expresamente se refirió a mirar un horizonte de “cinco, diez o muchos más años aún delante nuestro”. Porque éste es el reto que la clase política tiene, caso concreto de bajar un 2% la temperatura media del planeta para dentro de cuarenta años, debatido recientemente en la “Cumbre de Paris”.

Inmediatamente al hacer referencia a esta problemática global a la cual considera como una de las prioridades que tiene que liderar Estados Unidos en el futuro, insiste que para dejar un “hogar común” que es la tierra y que sea habitable por las generaciones futuras, hay que tener el valor para persistir en los cambios que requiere un nuevo modelo productivo que reemplace energías sucias por limpias.

También está haciendo un llamado a toda la clase política de su país para que se haga un esfuerzo para reforzar la educación en todos los niveles, muy especialmente en la universitaria y el apoyo a los emprendedores. Dice Obama, “que ninguna persona a esta altura del tiempo puede quedarse fuera de esta nueva economía”, para lo cual también es una prioridad fundamental la formación. De hecho, se ha reducido notablemente la deserción y el fracaso escolar en sus dos mandatos.

Pero el punto más sorprendente, al mismo tiempo que interesante desde el ámbito de la ciencia política, es lo que considera “a politics of hope” (una política de esperanza), en la “que la economía y la seguridad trabaje para todos nosotros”. Lo que siempre hemos referido en artículos anteriores sobre “una economía al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la economía”. Ha sido contundente en esta afirmación, dejando claro que Estados Unidos tiene que velar más por la distribución de la riqueza y que no se concentre únicamente en las clases ricas y grandes organizaciones. Porque el papel protagónico para los próximos años y que hará que mantenga al país y su sociedad liderando en todos los campos del conocimiento, será la participación cada vez más equitativa de nuevas organizaciones (start-ups), emprendedores y millones de familias de trabajadores y clase media, por lo que la ayuda y seguridad (seguridad social y jubilación) es vital.

Su liderazgo de estos años, especialmente cuando asume este segundo mandato, priorizó el lanzamiento de las clases medias después de tremenda crisis, como uno de los factores fundamentales para incrementar la riqueza y crecimiento del país. Obama afirma “hemos hecho progresos, pero necesitamos hacer aún muchos más”. Mencionando el caso de una maestra, como ejemplo, que tiene delante una niña que no se sabe si en el futuro será una investigadora que pueda con sus trabajos reducir la muerte por enfermedades. Esto lleva a que los presupuestos tienen que tener en cuenta que los alumnos en los colegios deben tener más ordenadores, que se puedan conectar online mejor y más barato y también haya más maestros que tengan cada vez mejor formación.

Insiste en la formación informática y sistemas, así como en matemáticas, porque es evidente que los puestos del futuro así lo requerirán. No puede haber excusas para combatir el desempleo, si no se hacen los esfuerzos en planificación de recursos para que los ciudadanos puedan acceder a los nuevos conocimientos que requerirán las sociedades de mañana. La sociedad actual ha cambiado (le dice a sus congresistas) y tenemos que interpretar cuál es ese cambio y cómo afectará en el futuro. Pero en todo caso (vuelve a insistir), Estados Unidos tiene forzosamente que seguir liderando el cambio tecnológico en el mundo.

La diversidad en los credos y razas que conforman a Estados Unidos, según Obama, es lo que ha dado sin lugar a dudas esa posición de privilegio en el mundo, por contar con los mejores profesionales, para lo cual el ejemplo es el de un inmigrante como Sergey Brin, que ha sido cofundador de Google. Por eso, teniendo en cuenta el valioso aporte de conocimiento y experiencias de inmigrantes, también pone como prioridad a la reforma de la ley sobre la inmigración.

Su posición respecto al dominio tecnológico mundial, lo deja claro con la siguiente referencia que hizo levantar en aplausos al auditorio: “hace 60 años cuando los rusos pusieron en órbita el Sputnik, nosotros no nos quedamos atrás y en doce años tuvimos un hombre caminando en la luna”. ¿Cuál es el mensaje importante que deja el presidente Obama con este recordatorio? Que para tener el liderazgo mundial en el presente, hay que tener el liderazgo tecnológico. Va de suyo, que para que esto sea posible, hay que invertir en I+D+i, porque únicamente con el incremento del conocimiento científico y tecnológico a través de investigación y formación, se podrá seguir estando en la vanguardia mundial de la tecnología y la ciencia. No hay otro camino si Estados Unidos quiere mantener su liderazgo como país.

Este mensaje es importante para los europeos, porque en la UE se ha perdido la iniciativa y en muchos campos, la vanguardia en ese liderazgo tecnológico y científico, que debemos recuperar. Obama es el epítome de un líder político de nuestro tiempo. Marca el sendero, su pensamiento abre fronteras y elimina los prejuicios de un pasado al que habitualmente recurrimos y no nos deja entrever cuál es el futuro que se debe tener en cuenta. Ejemplo de ello, en su discurso, dedica unos instantes a Cuba, sobre la cual dice que “no tiene sentido mantener por más tiempo un embargo que pertenece a una época de la guerra fría que muchos aún deben darse cuenta que ya ha terminado”.

Finalmente, haciendo alusión a lo que realmente a él como presidente de la primera potencia del mundo le importa, es la persona ordinaria, que va a su trabajo todos los días y que con su esfuerzo está construyendo una sociedad mejor. Mirando a todos los congresistas y haciendo un notorio silencio, dice “que para que yo y ustedes estén hoy en esta Cámara, alguien ha tenido que apoyarnos en algún momento”. Esto forma parte de su filosofía de vida que ya demostrara incluso en su “lucha” por ganar las primarias del partido demócrata contra Hillary Clinton hace ocho años. Cuando alguien logra un éxito siempre ha habido otra persona o personas que lo han permitido, que lo han apoyado. Es su forma de ver el esfuerzo colectivo y silencioso de la gente común, que no es habitual que los líderes políticos presten tanta atención.

Por ello, como es la gente común la que importa, hace alusión a las primera palabras de la Constitución de los Estados Unidos de América que dice Obama así: “we the people” (nosotros el pueblo o también los ciudadanos) “es un concepto totalmente incluyente de todos los que formamos parte de este gran país”. No deja de recordar a los grandes héroes y también mártires, como Martin Luther King o Abraham Lincoln, porque gracias a ellos como a los hermanos Wright y a otros tantos precursores, “se construyó esta gran nación”.

El liderazgo de Obama trasciende fronteras porque abre las otras fronteras, las de la mente, incluso de sus rivales políticos, mostrándoles cuáles son los retos que tienen por delante como sociedad para seguir liderando el mundo en las próximas décadas. Finalmente ha dicho que contarán con él cuando se retire como un simple ciudadano, aunque estamos seguros que muy al estilo de los usos y costumbres de la política estadounidense, cada vez que se le diga Sr. presidente, por más que esté en el retiro bien merecido, será porque le quieren consultar algún tema sobre el cual echar luz gracias a su poderosa y privilegiada visión del mundo que ha vivido y del que seguramente seguirá siendo un gran testigo muy cualificado que habrá que escuchar y seguir.

José Luis Zunni es Director Edición Online ECOFIN. Miembro de la Junta Directiva de Governance2014. Coordinador académico de la Red e Latam. Conferenciante. Ponente de Seminarios de Liderazgo y Management de la EEN y coordinador del FORO DE MANAGEMENT Y NUEVA ECONOMÍA DE LA EEN. Analista de la realidad actual y especialmente en los aspectos económicos, políticos y sociales, Experto en Management y formador de directivos y profesionales en las técnicas de liderazgo.

Ximo Salas, Co-autor del libro “Mejora y gana” (Manual de Marca personal para la búsqueda de empleo).Fundador de Crea Community (Social Media and Human Resources Company). Consultor, confrerenciante y formador. Miembro de la Junta Directiva de Governance2014.

Javier Espina Hellín, miembro de ECOFIN Business School Group y de la Junta Directiva de Governance2014.

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